6 mar

La paradoja de las eleciones vascas

No me parece que el resultado de las elecciones vascas sea tan sencillo de interpretar como algunos hacen estos días. Diría, incluso, que en los resultados hay dos conclusiones perfectamente antitéticas.

Por un lado, la fuerte polarización del electorado en torno a dos bloques (nacionalistas frente a constitucionalistas, para entendernos) aconsejaría aplicar una política con sentido de Estado que condujera a un gobierno de amplia base social. Un gobierno que desterrara los aventurerismos de la última década y se dedicara a unir a la sociedad vasca y a resolver sus problemas. En mi opinión, aun a riesgo cierto de ir a contracorriente, lo verdaderamente patriótico no es hoy crear dos frentes en el País Vascos sino tender puentes.

Por otro lado, la higiene democrática demanda enviar al PNV a la oposición. No sólo hay una mayoría en el nuevo Parlamento que puede decidirlo así con toda legitimidad, sino también una acuciante necesidad de regenerar y airear las instituciones y la política vasca después de tres décadas consecutivas de gobierno nacionalista. Sin alternancia, no hay verdadera democracia.

No estoy seguro de lo que va a pasar. Soy escéptico respecto a la posibilidad de que se imponga ese sentido de Estado al que antes me refería. Allí, como en todas partes, hay mucha gente que cree que hacer política consiste en leer encuestas.

Pero, al mismo tiempo, creo que Patxi López tiene el coraje político y personal necesario para hacer lo que hay que hacer: forzar un cambio de rumbo en Euskadi; sanear la vida política; acabar con la etapa nefasta de Ibarretxe como lehendakari y sus delirios soberanistas; y, sobre todo, hacer posible una nueva política en el Pais Vasco que haga iguales de verdad a todos los ciudadanos. Es todo un reto. Una oportunidad para la gran política. Y también un gran riesgo.

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JAB

6 Comentarios para “La paradoja de las eleciones vascas”

  1. pablo martin

    bienvenido alcalde, me alegre verte por aqui, creo que debemos mover las tecnologias desde casa, y este es un buen ejemplo, felicidades.

  2. Alejandro Gracia

    Hola de nuevo,
    una legítima alianza PSV-PP, puede provocar una reacción de la izquierda radical excesivamente ruidosa y aunque no representen una mayoría, harán por parecer que lo son.

    Por otro lado, la alianza PSV-PNV, puede acabar siendo una solución demasiado continuista, donde realizar reformas se convierta en una lucha interna de gobierno diaria.

    Como es imposible ver el futuro y saber cual es la solución menos mala… lo que sea que decida Patxi López, debería ser apoyado ya que supone la gran oportunidad que se presenta en el País Vasco para que empiece a escucharse un discurso no nacionalista, sin que nadie tenga que ruborizarse o esconderse por ello.

  3. La paradoja de las eleciones vascas | Bloglíticos

    [...] El post original [...]

  4. Javi

    En mi opinión el miedo del PNV es que dentro de unos meses la gente se pregunte ¿pero al final quien está de lendakari? y se den cuenta que con unos o con otros en el poder, en el Pais Vasco se vive muuuy bien.
    Al final lo que cuentan son las perricas, con perricas caramelos y con caramelos todos contentos…

  5. Conchi Sirvent

    La verdad es que yo, como nacionalista, me hubiera gustado que el PNV fuera una alternativa de gobierno junto con otra fuerza a través de los pactos. Pero dado el derive hacia la nada de este partido en los últimos años creo que le servirá, si al final pasa a la oposición, para volver a mirar su ideología nacionalista y lavarle la cara. Creo que las radicalidades cuando no las pide nadie son un claro sintoma de haber perdido contacto con la realidad. Ahora, los partidos constitucionalistas (para entendernos) deberían asumir el pulso nacionalista del Pais Vasco si no no creo que vayamos bien.

  6. RAP

    Con este resultado electoral y el mas que predecible final creo que va a significar un gran espaldarazo a un independentismo latente que se forma en el Pais Vasco. Es un rebote que lo veremos con perspectiva historica, de todas formas ojala no ocurra. El PNV sin darse cuenta va radicalizar mas su discurso por la rabia de la derrota electoral y muchos vascos no van a perdonar ese roce aunque sea leve entre el PSE y el PP. Es posible que despues de estas elecciones celebradas en 2009 nunca veamos una paridad nacionalista y no nacionalista como la que hemos tenido hasta ahora.

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