14 dic

Conferencia CM Miraflores (Ibercaja)

Texto íntegro de la conferencia impartida el pasado miércoles 9 de diciembre organizada por el CM Miraflores

Muchas gracias a Ibercaja por acogernos en su casa y gracias al Colegio Mayor Miraflores por organizar este interesante ciclo de conferencias sobre las ciudades y su transformación, así como por concederme el honor de participar en el mismo.
Cuando mi amigo José Joaquín Sancho Dronda me invitó a venir aquí esta tarde, acepté de inmediato. Obliga, desde luego, la amistad pero también obliga el reconocimiento al trabajo que viene realizando por traer a nuestra ciudad a embajadores, alcaldes y personalidades relevantes en todos los ámbitos.
Lo mejor, después de viajar, es recibir en nuestra casa –Zaragoza- a viajeros de calidad. José Joaquin me dijo que podría hablar de lo que quisiera, aunque –eso sí- me sugirió el título de mi conferencia: Zaragoza: una gran ciudad , un título, en apariencia, SENCILLO pero, en realidad un título COMPROMETIDO. Con su habilidad e inteligencia proverbiales, José Joaquin convertía así mi intervención en un perfecto desafío.
Me explicaré. Ese título es un desafío porque ser una gran ciudad es el gran objetivo que Zaragoza viene persiguiendo desde hace tiempo. Más difícil, sin embargo, es precisar cuáles son los atributos que convierten a una ciudad grande en una gran ciudad. Y cuando José Joaquin me propuso “inocentemente” ese título, él sabía con precisión (yo me di cuenta más tarde) que, en un tema de estas características, un alcalde está siempre en la cuerda floja. Si se excede en el entusiasmo, se le acusará de intentar arrogarse el mérito de que la suya –como es el caso- sea una gran ciudad; pero si se excede en la discreción, se le acusará de ignorar la historia, de minusvalorar el presente y de hipotecar el futuro de su ciudad por su falta de ambición. Entre esos dos riesgos, prefiero asumir el primero.
Voy a contarles, en efecto, porqué Zaragoza se ha convertido en una gran ciudad. Y eso supone contarles cuál es mi visión de la Zaragoza actual, cómo estamos resistiendo los embates de la crisis económica, y en qué situación están los objetivos y estrategias que pusimos en marcha con ocasión de la Expo.


Comenzaré por lo más inmediato, por intentar describir en qué momento se encuentra Zaragoza. Hace apenas un año y medio vivíamos en un clima caracterizado por la euforia, apenas clausurada la Expo, sobrevino una crisis financiera y económica, a escala universal, de unas dimensiones que nadie supo vaticinar.
Nadie (y el que diga otra cosa, miente) podía imaginar cómo iban a ser estos meses. Lo que en vísperas de inauguración de la Expo parecía que iba a ser una desaceleración manejable, se ha convertido en lo que hoy todos conocemos.
No se trata sólo de que sea una crisis especialmente profunda. Es también que hemos llegado a un mundo en el que unas cuantas cosas han cambiado de forma quizás irreversible.
Pese a que soy perfectamente consciente de la situación (o quizá, precisamente por eso) quiero aprovechar esta ocasión para transmitirles, para transmitiros, un mensaje muy nítido: Zaragoza, pese a todo, sigue adelante.
Sus planes se mantienen. Sus estrategias de largo plazo siguen vigentes. Es más, estamos saliendo de la crisis más fuertes que antes. Por eso sigue en pie nuestro objetivo estratégico de convertirnos durante la próxima década en la tercera ciudad de España.
Espero ser capaz en los próximos minutos de convencerles de que esa confianza no es fruto de la fe del carbonero (del Alcalde, que viene a ser lo mismo) sino un diagnóstico riguroso basado en hechos y realidades.
Para lograrlo no caeré en el error de minimizar el impacto que a nivel local está teniendo la crisis. Todo lo contrario.
Es verdad que gracias a todo el ciclo inversor asociado a la Expo, la crisis llegó a Zaragoza más tarde, pero también lo es que la caída fue especialmente dura porque veníamos de una situación continuada de crecimiento por encima de la media española.
Un dato sintetiza la situación: a mediados de este año 2009 el Producto Interior Bruto de la ciudad de Zaragoza estaba retrocediendo a una tasa anual superior al 6 %, cuando justo un año antes crecía a un ritmo del 3 %.
Obviamente, el impacto sobre el empleo ha sido tremendo: el número de parados prácticamente se ha duplicado en un año.
La caída de la actividad económica se ha traducido en un fuerte descenso de las ventas de suelo industrial en las grandes áreas que rodean a la ciudad, o en la ralentización, a la espera de tiempos mejores, de la apertura o de la construcción de edificios de oficinas y centros comerciales.
Como es lógico, también el mercado inmobiliario residencial está sufriendo con dureza la situación.
La crisis alcanza al propio Ayuntamiento. Así: la recaudación prevista este año se ha reducido en más de 22 millones de euros a consecuencia de la crisis y el año que viene aún será peor, porque sólo las trasferencias por participación en los impuestos del Estado caerán en 46 millones de euros.
Esa caída en los ingresos es especialmente grave por cuanto, al propio tiempo, debe crecer el gasto social. Dos ejemplos significativos: las ayudas de urgencia concedidas por el Ayuntamiento de Zaragoza aumentarán este año en un 50 %; y las solicitudes tramitadas para obtener el salario social (Ingreso Aragonés de Inserción), se van a triplicar.
Nunca, en definitiva, habíamos vivido una contracción general de la actividad semejante.
¡¡Pero aquí acaban las malas noticias!!.

No pretendo someterles a una “ducha escocesa”. Primero, “una ducha fría” (los malos datos) para continuar luego con una “ducha caliente” (los buenos). Sólo pretendo transmitirles la idea de que mi optimismo es un optimismo bien informado, no basado en el desconocimiento o la huida de la realidad.
En lo más inmediato, los datos nos dicen que la economía de Zaragoza está empezando a remontar y que a comienzos de 2010 entrará en crecimiento positivo.
La población ocupada ha aumentado de forma continuada en el segundo y el tercer trimestre, sobre todo en el sector industrial, lo que es un dato especialmente positivo.
Y la tasa de paro ha descendido también en ambos trimestres, hasta situarse en el 12,3 % de la población activa. Es decir, casi seis puntos por debajo de la media española.
Son datos referidos a la ciudad de Zaragoza, elaborados para el Ayuntamiento por una entidad independiente y de prestigio, como es la Fundación Economía Aragonesa, que dirige el catedrático José María Serrano.
El acuerdo entre la referida Fundación y el Ayuntamiento, nos permitirá tener una información socioeconómica rigurosa referida a la ciudad de Zaragoza en cuanto a la evolución de los principales indicadores económicos (PIB, empleo, vivienda, etc.). Datos que habitualmente no están disponibles a escala local y que nos convierten en una de las pocas capitales que disponen de este instrumento de gestión.
Esta Fundación ha elaborado para el Ayuntamiento, a partir de un modelo econométrico basado en un amplio panel de indicadores, un índice sintético -el Índice de Actividad Económica de Zaragoza- que nos permite tener una visión muy próxima de lo que está pasando en la economía de la ciudad casi en tiempo real.
Pues bien, este Índice expresa que la crisis tocó fondo en Zaragoza este pasado verano y que se está produciendo un claro rebote que nos acerca ya a cifras de crecimiento positivo.
Al menos en Zaragoza, parece que la crisis va a tener, afortunadamente, forma de “V” (uve).
¿Cuáles son las causas de este comportamiento positivo de la economía zaragozana?
Hay muchas causas pero yo destacaría esencialmente tres:
La solidez y diversificación de nuestro tejido productivo
Las políticas anticíclicas presupuestarias y de inversión que hemos aplicado
Y las expectativas positivas que sigue generando Zaragoza como ciudad emergente.

A. Entre las razones estructurales que explican la capacidad de resistencia de la economía zaragozana destaca su diversificación productiva, con la logística como gran caso de éxito en los últimos años. Hace unos días conocíamos, por ejemplo, que Inditex va a ampliar su ya gigantesca central de distribución en Plaza, la Plataforma Logística de Zaragoza.
También es digna de mención, en este apartado, la existencia de un tejido industrial competitivo -incluido el sector del automóvil, como se está viendo estos meses con las difíciles negociaciones para el futuro de Opel-, así como el hecho de contar con unos recursos humanos bien cualificados, un clima laboral de consenso, y una fuerte cohesión social, con instrumentos y organizaciones que luchan activamente contra la exclusión y la marginación.
Esta estabilidad social y económica ha sido compatible con el hecho de que Zaragoza haya sido una de las ciudades con mayor tasa de inmigración extranjera en los últimos años, hasta suponer más de un 13 % de la población.
La solidez de nuestros fundamentos sociales y económicos, se aprecia también de forma indirecta en otro tipo de indicadores.
Por ejemplo, tenemos uno de los niveles de impagados en los recibos del IBI más bajos entre las grandes ciudades españolas.
Y si observamos la recaudación municipal, los impuestos de Plusvalías y de Construcción, se han estabilizado pronto en niveles razonables próximos a las medias habituales anteriores al 2008.

B. Junto a estas razones de fondo, ha habido también una decidida política de estímulos por parte del Ayuntamiento para intentar movilizar inversión pública y privada.
1. Se ha constituido la sociedad mixta que construirá y explotará el tranvía, y se han iniciado las obras del primer tramo de la línea Norte-Sur, con una inversión total de 400 millones de euros.
2. Se han invertido 115,8 millones de euros en 168 proyectos de obras en la ciudad con cargo al Fondo Estatal de Inversión Local. Estas inversiones han generado 7.500 empleos directos.
3. Se ha trabajado para desbloquear la financiación bancaria a los promotores del proyecto Arcosur, haciendo posible así que se hayan puesto en marcha las obras de urbanización, que alcanzarán una cuantía cercana a los 300 millones de euros. Arcosur es la mayor iniciativa de vivienda protegida que hay en marcha en España en estos momentos.
4. Se ha iniciado la urbanización de Parque Venecia, que supondrá una inversión total de 60 millones de euros cuando esté completada.
5. A través de la sociedad Expo Zaragoza Empresarial, se han licitado y adjudicado obras de reconversión del parque empresarial y del frente fluvial por valor de 35 millones de euros.
6. Se ha culminado la construcción del nuevo cuartel central de la Policía Local, con una inversión de 32 millones de euros.
7. Están en licitación en este momento, para su inicio a comienzos de 2010, las obras del Centro de Arte y Tecnología de Milla Digital, financiado en gran medida por el Ministerio de Industria, por un importe de 32,9 millones de euros (baja de más de diez millones de euros)
8. Se han flexibilizado las condiciones de pago para la venta de suelo municipal para vivienda protegida. Con los cambios introducidos se posibilita el pago aplazado del precio del solar hasta un plazo máximo de quince meses, y se exime a los posibles licitadores de la necesidad de presentar fianza provisional. En parte gracias a estas medidas, se han podido realizar ventas de suelo municipal por un total de 56 millones de euros, es decir, el 98 % de lo previsto en el Presupuesto de este año.
9. Se ha estado trabajando intensamente para conseguir -y se ha logrado- que el Ministerio de Fomento anticipe a Zaragoza Alta Velocidad la financiación necesaria para la construcción de la estación de cercanías en la avenida de Goya, presupuestada en 46,3 millones de euros.
(la inversión de estos 9 puntos, suponen 1022 millones de euros: más que la inversión total que se realizó en el recinto de la Expo)
Estos son sólo algunos de los elementos más destacados de una decidida apuesta municipal en Zaragoza por la reactivación económica, que se ha traducido en el hecho -que no deja de ser insólito en plena crisis y en el año posterior a la Expo- de que en 2009 el Ayuntamiento de Zaragoza va a batir el récord inversor de toda su historia.
Un segundo plano de actuación del Gobierno municipal contra la crisis ha consistido en el reforzamiento de las políticas de protección social, cuyo presupuesto global ha aumentado un 29 % en 2009 en relación con el año anterior.
Y otra línea de actuación contra la crisis ha sido, como no podía ser menos, la política presupuestaria.
Hemos mantenido una rigurosa apuesta por la reducción del gasto público. En general, todo gasto no relacionado con la protección social o con la inversión productiva y que no fuese financiación procedente de otras instituciones que podría perderse si no se gastaba, si se ha podido aplazar o cancelar por no afectar a gastos comprometidos, así se ha hecho.
Esa política restrictiva continuará durante 2010, año para el que nos hemos fijado una reducción total del Presupuesto en torno a un 6 – 7 %.
Gracias a todo lo anterior, Zaragoza va a ser una de las pocas ciudades españolas que en 2010 bajará los impuestos y las tasas, salvo aquellas de contenido medioambiental.
Y eso lo haremos pese a que Zaragoza es una de las grandes ciudades españolas con menor presión fiscal. Sólo a título de ejemplo:
Tenemos el tipo del IBI más bajo.
El esfuerzo fiscal por habitante en Zaragoza es el menor (380 euros por persona) entre las seis mayores ciudades españolas.
Los mínimos y máximos en el Impuesto de Actividades Económicas son también los más bajos.

Tenemos, es verdad, una deuda alta, pero perfectamente manejable. Y nuestros compromisos con la Expo están prácticamente saldados, porque sólo nos quedan por pagar 14,3 millones de euros. Una cifra que pagaremos de modo fraccionado de aquí a 2013.
Como alcalde, me parecía de gran importancia no dejar ningún tipo de hipoteca para el futuro de la ciudad. La Expo está pagada. Y ahora podemos seguir trabajando en nuevos proyectos.

C. Por último, y aunque sea más difícil de contrastar y cuantificar, yo creo que una de las razones por las que Zaragoza esté respondiendo bien ante la crisis es que sigue siendo una ciudad percibida como una ciudad con expectativas positivas de futuro.
Esto tiene mucho que ver con el propio impulso dado por la Expo 2008 a la ciudad. Es una cuestión que se puede abordar de forma clara y directa:
¿En qué situación estaría Zaragoza hoy si no hubiera habido una Expo?
¿En qué fecha se ejecutarían infraestructuras esenciales para la ciudad y para su economía como las circunvalaciones, los nuevos accesos, la recuperación de las riberas del Ebro o la remodelación del aeropuerto?
La respuesta es sencilla: tarde, muy tarde…o NUNCA. Es evidente que, gracias a la Expo, tenemos unas infraestructuras urbanas envidiables y envidiadas por muchas ciudades, que nos sitúan en un buen lugar de cara a la salida de la crisis y que hacen que nuestra posición competitiva sea infinitamente mejor que la que teníamos a principios de la década.
Otros factores contribuyen a generar expectativas positivas para nuestra ciudad. Así:
1. la disponibilidad de abundante suelo industrial en el término municipal, dotado con las mejores infraestructuras y accesos;
2. el importante aumento de la dotación comercial de la ciudad en los últimos años, con actuaciones emblemáticas a nivel nacional e internacional (Puerto Venecia, por ejemplo, es el segundo mayor parque de ocio y comercio de Europa) que van a incrementar la capacidad de atracción de Zaragoza como capital de servicios en el valle medio del Ebro;
3. y las previsiones demográficas de crecimiento de la ciudad, que en estos momentos alcanza ya la cifra de 700.000 habitantes empadronados.
Recientemente se ha incorporado un nuevo dato a mi análisis. Me refiero a la puesta en valor de la localización geoestratégica de Zaragoza como centro de gravedad del cuadrante Nordeste de España a medio del nuevo corredor de alta velocidad para pasajeros y mercancías entre el Cantábrico y el Mediterráneo.
Ese proyecto supone convertir a Zaragoza en el nodo ferroviario más importante de la España del AVE después de Madrid.
Y, además de todo lo anterior, en los próximos años seguirá beneficiándose de una apreciable estabilidad política; de una arraigada cultura de colaboración público-privada; de un clima sociolaboral de diálogo y concertación; y de un espíritu de innovación a la hora de desarrollar nuevos proyectos para el futuro.
Zaragoza no ha perdido ni la energía ni el dinamismo que nos caracterizó en los años anteriores a la crisis. Aunque no seamos inmunes a ella, la determinación de la ciudad para seguir avanzando en sus objetivos estratégicos y su capacidad para impulsar proyectos de transformación nos siguen diferenciando de otras ciudades. La pasada semana tuve la ocasión de contarles todo esto a un grupo de destacados directivos de empresas españolas en Madrid y todos ellos coincidieron en la apreciación de que Zaragoza va a seguir siendo en los próximos años un lugar de referencia, un lugar con capacidad de crecimiento y buenas expectativas.

Amigas y amigos,
Vivimos en un momento singular, en el que existe el riesgo de dejarse arrastrar por el pesimismo y el desánimo. Soy de los que creen que las crisis sólo se superan mirando hacia adelante, con más trabajo, con más entusiasmo, con más creatividad, lo que es compatible con una valoración objetiva de la situación en la que nos encontramos.
Asistimos, por ejemplo, en los últimos meses al triste espectáculo de comprobar cómo los escépticos de siempre, se regodean ante una supuesta pérdida o minusvaloración del legado que nos dejó la Expo 2008. Ese discurso negativo no es sólo perjudicial para Zaragoza (eso les da igual a sus autores). Es sencillamente falso. Fijémonos, por ejemplo, en el futuro del recinto de la Expo 2008.
Este ha sido siempre un tema de fondo que a todos nos preocupó, desde el momento mismo en que concebimos el proyecto. Pues bien, pese a la matraca rutinaria y cutre de los zaraescépticos, lo cierto es que el BIE certifica que Zaragoza está siendo un ejemplo inusual de rapidez en la readaptación del recinto y del entorno de la Expo.
Quiero darles algunos datos:
1. Desde el día de la clausura de la Muestra continuó funcionando a pleno rendimiento el Parque del Agua, el mayor de la ciudad que los zaragozanos han adoptado con entusiasmo (por cierto, su diseño, obra de Iñaki Alday y Margarita Jover, acaba de recibir el prestigioso Premio FAD de Ciudad y Paisaje) .
2. El Acuario Fluvial -el mayor de Europa en su especialidad- también ha funcionado sin interrupción tras la la clausura de la Expo.
3. El frente fluvial se reformó de forma muy ágil y las 29 hectáreas están ya abiertas y ajardinadas para el uso público.
4. El Palacio de Congresos también abrió a los tres meses de terminar la muestra.
5. La Torre del Agua y el Pabellón Puente van a ser centros culturales de gran relevancia gerenciados por Ibercaja y CAI
6. El Pabellón de España, según acaba de ratificar en el Parlamento hace unos días la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia, va a ser la sede del Instituto de Investigación sobre Cambio Climático.
7. Los plazos de la remodelación del parque empresarial se están cumpliendo. La sociedad Expo Zaragoza Empresarial -sucesora de Expoagua- ha contratado e iniciado las obras de remodelación de los edificios Ronda 1, 2 y 3, que totalizarán 80.000 metros cuadrados para la implantación de empresas privadas.
8. También están en obras los edificios Ebro 2 y 3 que se destinarán a servicios comerciales (restauración, pequeño comercio, cines, etc.) para el parque empresarial.
9. Y, por su parte, el Gobierno de Aragón ha firmado la reserva de los edificios Ebro 1 y ACTUR 1-2-3-4 y 5 con destino a dos departamentos de dicho gobierno y a la instalación de la Ciudad de la Justicia.
Estos son los hechos. Es verdad que no estamos en la mejor situación para comercializar oficinas, pero lo importante es que todos los edificios tienen destino, las obras de reconversión están en marcha, y hay una variedad de usos rica y útil.
Por lo tanto, hay razones objetivas para afirmar que en pocos años, el recinto Expo será, como estaba planeado, uno de los parques empresariales, culturales y de ocio más potentes y atractivos de Europa.

Queridos amigas y amigos
Zaragoza ya tiene una base material excelente para conseguir lo que define a una gran ciudad. Ese era el objetivo estratégico de todo el proceso de transformación que se inició con ocasión de la Expo: ser una ciudad innovadora, emprendedora y abierta al mundo.
Les digo sinceramente que, en estos momentos, una ciudad -“mi ciudad”- necesita más ideas que hormigón (sobre todo, cuando ya ha logrado cumplir los grandes objetivos para los que el hormigón era imprescindible). Hoy lo importante son los proyectos innovadores, la creatividad…
Ustedes saben perfectamente la importancia creciente que las empresas dan a su reputación corporativa, como un indicador objetivo de su grado de excelencia, del valor de su marca y de su capacidad de liderazgo.
Son valores aparentemente abstractos que, sin embargo, se traducen en realidades tan tangibles como el dominio del mercado, los beneficios o la capacidad para reclutar a los mejores profesionales.
Pues bien, las ciudades que actuamos cada vez más como empresas empezamos a darle también un considerable valor a la reputación urbana como un indicador complejo de gestión y de satisfacción ciudadana.
A Zaragoza, gracias a los esfuerzos de los últimos años, no le va mal en este aspecto. El informe Mercociudad -posiblemente el más extenso y riguroso en este género en nuestro país- ha situado en 2008 y en 2009 a Zaragoza como la cuarta ciudad española con mejor reputación urbana, por detrás de Madrid y Barcelona, y cada vez menos distancia de Valencia (3ª) y cada vez más lejos de la 5ª y 6ª (Bilbao y Málaga).
Estoy convencido de que si Zaragoza está teniendo éxito en la proyección de una imagen de ciudad dinámica, emergente, con calidad de vida, con potencial, es en gran medida porque viene demostrando en los últimos años tener muy claro hacia dónde se dirige.
Si observamos desde una cierta distancia la intensa transformación de Zaragoza durante la primera década del siglo XXI (-no olvidemos que entre 2003 y 2008 Zaragoza ha sido la ciudad de más crecimiento demográfico y económico entre las grandes capitales españolas-), podemos detectar tres grandes vectores que la definen:
1. Un eje urbano de actuación prioritaria -el río Ebro, además de los otros dos ríos y el Canal Imperial-, que ha permitido hacer surgir una ciudad reconciliada con su medio natural y con el paisaje urbano, y que ha recuperado –construido- para el conjunto de los ciudadanos los espacios públicos más bellos y ambientalmente respetuosos de toda la ciudad.
2. Un posicionamiento estratégico hacia el que dirigir las actuaciones más sobresalientes durante los próximos años: la sostenibilidad.
3. Y un gran evento dinamizador -la Exposición Internacional Zaragoza 2008 sobre Agua y Desarrollo Sostenible-, que nos ha permitido hacer realidad una mejora drástica en el capital físico y medioambiental de la ciudad, y que nos da legimitidad para seguir proyectando hacia el exterior una imagen de marca en torno a los objetivos de la sostenibilidad.
Ese nuevo posicionamiento estratégico de Zaragoza en el campo de la sostenibilidad no es sólo una aspiración, o un futurible de incierta materialización.
Es un hecho que, después de la Expo y gracias a ella, el posicionamiento de Zaragoza en esta materia se ha reforzado en varios frentes.
1. Así, en primer lugar, en el ámbito de la promoción de buenas prácticas. Zaragoza es hoy un caso que suscita el interés en muchas otras ciudades dentro y fuera de España por sus experiencias en materia de sostenibilidad.
Por ejemplo, el éxito de sus innovadoras campañas para la reducción del consumo de agua; o la gran experiencia acumulada en materia de construcción bioclimática, a partir de proyectos como Parque Goya y Valdespartera, que se han convertido en una referencia internacional obligada.
Pero también, en segundo lugar, destaca Zaragoza, a nivel internacional, en el ámbito de la creación de ideas, conocimiento y habilidades de gestión relacionadas con la sostenibilidad.
La Carta de Zaragoza, la Tribuna del Agua y la Caja Azul forman posiblemente el cuerpo de conocimiento y reflexión más importante a nivel mundial sobre el problema de la gestión y el acceso al agua en el planeta, además de ser una pieza valiosa en el camino para conseguir un Convenio Internacional que regule el acceso al agua como un derecho fundamental.
Con toda seguridad el legado de la Expo se convertirá en acciones e instituciones duraderas que, para siempre, estarán vinculadas al nombre de Zaragoza. Sólo nos toca seguir trabajando para no tirar por la borda el trabajo hecho. Con paciencia, constancia y discreción, el legado de la Expo 2008 perdurará y dará sus frutos.
Buenas prácticas, acumulación de conocimientos en segundo lugar, pero también –en tercer lugar- un evidente esfuerzo institucional. En este ámbito hay que destacar por su importancia, el ya citado Instituto de Investigación sobre Cambio Climático, que se ubicará en el Pabellón de España, bajo el patrocinio del Ministerio de Ciencia e Innovación .
También merece citarse el nuevo Centro de Urbanismo Sostenible, lugar en el que se va a investigar, monitorizar y difundir todo el conocimiento generado por las redes que controlan los consumos energéticos y de energía en la Ecociudad Valdespartera; o el Centro de Documentación del Agua -del Ayuntamiento de Zaragoza-, el CIRCE de la Universidad de Zaragoza, o el Centro Internacional del Agua y el Medio Ambiente, del Gobierno de Aragón, ubicado en La Alfranca.
Buenas prácticas, acumulación de conocimientos, esfuerzos institucionales y también, finalmente, nuevas acciones para culminar la regeneración de los frentes fluviales y los espacios naturales de la ciudad.
En este apartado, la iniciativa más destacada es el proyecto para Expo Paisajes 2014. Se trata de una exposición de envergadura distinta a la de 2008 y todavía más especializada, en este caso en el ámbito de las actividades florales, hortofrutícolas y paisajísticas.
Es un proyecto para el que ya hemos obtenido el derecho a organizarla y que está pendiente de ser validada por el BIE a fin de que tenga reconocimiento como exposición internacional del máximo nivel.
La celebración de tal Expo es, en si misma, algo muy positivo para la ciudad pero, si queremos exprimir todas sus posibilidades, es necesario vincular el proyecto, tal y como ocurrió con Expo 2008, a los objetivos estratégicos de la ciudad.
Expo Paisajes 2014 debería ser el instrumento para completar la recuperación de las riberas del Ebro hasta La Alfranca y las del Gállego hasta Peñaflor. Debería servir, asimismo, para proteger los espacios naturales del Soto Cantalobos y recuperar la huerta en peligro de desaparición definitiva.
Sería razonable, asimismo, aprovechar la Expo para impulsar el cierre de la ciudad por el Este, dotando así a barrios como San José y Las Fuentes o Vadorrey no sólo de un aspecto más atractivo, sino también mejores equipamientos y accesos más eficientes.
Pero no es sólo ese proyecto. Hay otras realidades tangibles. Aragón goza también de una posición avanzada en el campo de las energías renovables y está bien situada en el terreno de la logística (donde Zaragoza, a través de PLAZA, es ya un referente europeo) y en el terreno del reciclado a través de proyectos como el Parque Tecnológico de Reciclado López Soriano.
Finalmente, Zaragoza cuenta con oportunidades reales en el campo de las tecnologías de la información y de la gestión del agua que deben tener su futura sede natural cuando escampe, o al menos, amaine la crisis inmobiliaria en el Parque Empresarial de la Expo y en la Milla Digital.
En resumen, Zaragoza cuenta con bases reales para ser competitiva en la nueva economía del siglo XXI. Tenemos objetivos bien definidos. Sabemos qué tipo de acciones pueden garantizar mejor el aprovechamiento de todo lo invertido en años anteriores. Contamos con los instrumentos innovadores necesarios para realizar esos objetivos y finalmente tenemos ya una capacidad potencial de proyección nacional e internacional enormemente valiosa.
Como pueden comprobar, Zaragoza sigue transmitiendo el mismo -espero que contagioso- optimismo que mostraba en los años anteriores a la celebración de la Expo.
Hoy es una ciudad mejor equipada, más potente, que se sabe capaz de alcanzar grandes objetivos y resistir y salir fortalecida de la crisis.
El impulso y la visión estratégica se mantienen. Ahora lo que hace falta es que seamos capaces de gestionar nuestros objetivos de manera eficiente, con recursos más escasos y en un entorno menos favorable que en el pasado. Sencillamente: sólo falta gobernar bien el proceso.

Decía Borges que “una ciudad comienza a existir cuando hay poesía que la nombre, cuando hay un relato que la hace posible a la memoria y a la fantasía, a la curiosidad y al asombro”.
Nuestra querida Zaragoza, como ciudad, lleva muchos siglos de existencia a sus espaldas. Así lo como atestiguan desde la antigüedad escritores y poetas.
Les confieso que me produce un inmenso respeto pensar y decir que estamos transformando una ciudad que ya era celebrada en las crónicas de Estrabón y de Plinio; que fue cantada como la Ciudad Blanca del Palacio de la Alegría por muchos poetas musulmanes; que despertaba envidia -según escribe el profesor Ignacio Izuzquiza- “por la riqueza de sus huertas, el esplendor de sus palacios y el número de sus iglesias”.
Una ciudad homenajeada por el propio Tolstoi como ejemplo de coraje y resistencia en comparación con la indolencia de la aristocracia de Moscú.
A Zaragoza no le falta, desde luego, pedigrí ni solera para reivindicarse entre las ciudades importantes de Europa. De hecho, Zaragoza ha vivido tanto, tiene un poso histórico tan profundo, que le ha dado tiempo para perderse y renacer con esplendor en varias ocasiones.
No es irrelevante saber de dónde venimos. Al contrario, es necesario para construir una identidad colectiva respetuosa con nuestras raíces y orgullosa de nuestra trayectoria. Pero más aún que a nuestro pasado, debemos ser fieles a nuestro tiempo y a nuestro futuro. Nuestra principal obligación como ciudadanos de Zaragoza, es lograr que culmine su imprescindible transformación urbana. Tenemos que lograr reconciliarnos con nuestro pasado –tan mal tratado a menudo por nosotros mismos-. Tenemos que ser leales a la Zaragoza que tantas veces pudo haber sido y que, tantas veces, vio malogrados sus esfuerzos.
Con tantas idas y venidas por los toboganes de la historia, nuestra ciudad se asomaba al siglo XXI con unas cuantas asignaturas pendientes. Entre todos, hemos conseguido aprobar algunas trabajando duro y aprovechando la favorable coyuntura económica de los años pasados.
Ahora hay que seguir en la brecha, aunque sólo sea por el hecho de que hoy, Zaragoza, se encuentra en uno de los mejores momentos de su historia. Tenemos la fortuna de vivir una nueva edad de oro de Zaragoza. Sólo nos falta perseverar en nuestro esfuerzo colectivo al menos durante otra década más. Si así lo hacemos, si mantenemos el impulso creativo y renovador, sin ninguna duda llegaremos a ser la 3ª ciudad de España, no sólo en términos demográficos y económicos, sino –sobretodo- en cohesión social y calidad de vida. Ese es nuestro objetivo.
Zaragoza cuenta, como ya he señalado antes, con algunos de los elementos fundamentales que son imprescindibles en toda gran ciudad: un valioso patrimonio histórico; una identidad bien definida; unas infraestructuras a la altura de los tiempos que vivimos; un paisaje urbano más verde, más cuidado, con más lugares para pasear y disfrutar; un aparato productivo potente y con capacidad de creación de riqueza.
¿Qué nos falta? Nos falta consolidar nuestra creciente presencia en las redes internacionales (también en esto vamos por buen camino: acabo de estar en Estocolmo, en la asamblea general de Eurocities -la principal organización de ciudades en Europa-, donde hemos anunciado que Zaragoza será la sede de la conferencia de Eurocities en 2010 y donde hemos sigo la ciudad más votada en las elecciones para el comité ejecutivo).
Nos falta tener más fuerza en los nuevos sectores productivos relacionados con la creatividad, la tecnología y los sectores avanzados.
Debemos generar y saber vender una oferta cultural más potente.
Debemos ser, en definitiva, una ciudad más cosmopolita, más atrevida, que nunca más añore los tiempos de la cómoda y dorada mediocridad de antaño.
Ser una gran ciudad no consiste en no tener problemas o en alcanzar un tamaño determinado. Nada de eso. Una gran ciudad se distingue cuando mucha gente quiere ir allí para desarrollar sus proyectos, cuando muchas personas sueñan con ella porque perciben su energía, cuando se contagian de su vibrante creatividad.
Zaragoza tiene un gran potencial para ser todo eso. Conseguirlo depende de muchas cosas, sobre todo de seguir trabajando duro y con ambición.
Pero si tuviera que definir cuál es elemento clave para lograrlo, diría que, sin ninguna duda, es que los propios zaragozanos nos convenzamos de que está a nuestro alcance y que sólo depende de nosotros mismos.
Muchas gracias por su atención.

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JAB

6 Comentarios para “Conferencia CM Miraflores (Ibercaja)”

  1. Joaquín

    Muchas gracias por sus intenciones, pero dejar escapar el CONJUNTO Splash-torre del agua es una muestra de ignorancia. No había nada igual en el planeta. La gente lloraba al verlo embargada de emoción.Destacó en todo el mundo como muestra de una Zaragoza moderna y universal y fue reseñado por la prensa más exigente y prestigiosa. Cómo hemos podido destrozar este gran patrimonio cultural?. De verdad tiene sentido destruir ese conjunto para dedicarlo a… qué? contenido cultural? jaja (vaya sinsentido). Pondrán otra escultura?.jaja. Comprométase por favor a restaurarlo en su sitio natural lo antes posible o cuando acabe el alquiler presente. Esto parece una Torre Nueva 2ª parte. Destruido con nocturnidad en un puente festivo. Tienen miedo de algo?. Tiene usted sentido de la Historia?. Sabe usted lo que seguramente pensarán nuestros nietos de su responabilidad (al menos en parte) en la barbarie?. Volvemos al cachirulo?

  2. Laura

    El tranvía debe hacer ciudad, debe ser un verdadero eje Norte-Sur, y para ello debe llegar hasta ARCOSUR. Hay que aprovechar y construir la plataforma y demás infraestructura necesaria para cuando los primeros vecinos lleguen a Arcosur pueda hacer uso de la línea.

  3. A.S.B.

    ¿Cuándo va a aceptar el señor alcalde el ofrecimiento de dinero de Zapatero para construir una línea de metro durante un mitin en Zaragoza?

  4. pepe

    http://www.destruirzaragoza.com

    LA VERDAD ESTA AHÍ FUERA

  5. Ambrosio

    En realidad está “ahí” fuera, amigo pepe.

  6. Ambrosio

    http://destruirzaragoza.blogspot.com/

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