Labordeta, Doctor “Honoris Causa”
El pasado 23 de marzo tuve la satisfacción de asistir a uno de los actos más emotivos y justos de todos los que he vivido como alcalde. Fue en el Paraninfo y el motivo era nada menos que la investidura de José Antonio Labordeta como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Zaragoza. Como todos saben, el homenajeado no pudo estar presente debido a su estado de salud. Pero la fuerza del personaje y el cariño y la admiración de todos los presentes suplieron su ausencia con creces.
Labordeta es un caso extraordinario y, como tal, uno de esos que se dan de forma muy infrecuente. Porque todo el mundo -dentro y fuera de nuestra región- le identifica con Aragón. Es nuestra imagen de marca. Y lo ha conseguido sin otros medios que su voz, sus canciones, su poesía, su permanente compromiso político y, sobre todo, con esa forma de ser -franca, noble, directa, socarrona, a veces bronca- que la gente identifica con la personalidad típica aragonesa.
Labordeta ha conseguido esa cosa tan difícil de caer bien a todo el mundo, independientemente de sus opiniones políticas. Sin duda es un gran comunicador, en el sentido más amplio y profundo de la palabra.
Al parecer, en el seno de la Universidad hubo alguna discusión sobre si los méritos indiscutibles de Labordeta justificaban el doctorado “honoris causa” o era preferible otro tipo de distinción. En mi opinión, la Universidad ha acertado plenamente con su decisión. Porque, formalidades académicas aparte, posiblemente no haya otro intelectual que haya influido tanto como José Antonio Labordeta en la configuración de la identidad colectiva de los aragoneses de estos tiempos ni en el ideario aragonés.
Porque el Aragón que hoy sentimos a flor de piel, las palabras que nos inspiran y nos movilizan, fueron las que Labordeta puso en pie verso a verso durante casi medio siglo.
Uno puede compartir o no su pesimismo crónico -yo, sinceramente, no lo comparto-, pero difícilmente podría discutirle su liderazgo moral sobre una o dos generaciones de aragoneses.
Como alcalde de Zaragoza, a Labordeta le agradeceré siempre el inolvidable pregón que pronunció en el balcón del Ayuntamiento en el inicio de las Fiestas del Pilar del año pasado. Nunca vibró tanto la plaza del Pilar como esa noche de octubre, nunca se conmovieron las piedras de la Casa Consistorial como ese día cuando Labordeta culminó su pregón entonando su legendario “Somos”.
Ay señor Alcalde, como se le nota que en Bilbao mis amigos dicen que fue usted un buen jurista
Felices pascuas de Resurreccion
Señor alcalde: El próximo día 21 de Mayo de 2010, honrara esta ciudad con su presencia el batería de la mítica banda de punkrock Los Ramones: el ilustre Marky Ramone. En reconocimiento a todo lo que esta gran banda ha hecho por el genero humano seria un bonito gesto que se le entregaran las llaves de la ciudad, asi como que sea recibido en el ayuntamiento con los honores que merece alguien que nos salvo de las tinieblas.
GABBA GABBA HEY ALCALDE!!!!!
Señor alcalde: El próximo día 21 de Mayo de 2010, honrara esta ciudad con su presencia el batería de la mítica banda de punkrock Los Ramones: el ilustre Marky Ramone. En reconocimiento a todo lo que esta gran banda ha hecho por el genero humano seria un bonito gesto que se le entregaran las llaves de la ciudad, asi como que sea recibido en el ayuntamiento con los honores que merece alguien que nos salvo de las tinieblas.