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Archivo para la categoría ‘Política Local’

Encuestas

Lunes, 3 de Mayo de 2010

Dos encuestas diferentes publicadas recientemente nos dan a los socialistas cierta ventaja de cara a las elecciones del año que viene al Ayuntamiento de Zaragoza. Me ratifico en lo que siempre digo: hay que quitar importancia a las encuestas. Sirven para marcar algunas tendencias, es cierto; como por ejemplo que en Zaragoza capital la ventaja del PSOE sobre el PP en intención de voto es más amplia que a nivel autonómico o que la diferencia a nuestro favor frente a los populares es dos puntos y medio mayor que la obtenida en las elecciones de 2007.
Pero, insisto, esto son sólo tendencias a día de hoy. Falta mucho para las elecciones y muchos problemas que intentar resolver. Sería un error lamentable confiarse por el optimismo generado por estas encuestas. Los electores juzgarán el último domingo de mayo del año próximo. Mientras tanto, nuestra atención tiene que estar en la gestión.

JAB Política Local

La Caja Azul y Expo Shanghai 2010

Lunes, 26 de Abril de 2010

La particularidad de nuestra Expo es que, a diferencia de lo que ha sucedido en otras, se ha creado un valioso legado científico y hasta filosófico sobre el uso y gestión del agua a partir de los trabajos de la Tribuna del Agua.
La Tribuna del Agua fue un acontecimiento de alto nivel internacional; se celebraron 320 mesas temáticas, con más de 3.000 participantes de 111 países, que dieron como fruto 50 publicaciones de gran formato.
Un esfuerzo hasta entonces no realizado del que surge el importante legado inmaterial de la Expo. La Caja Azul es el acopio ordenado de este material, que se ha depositado en el Centro de Documentación del Agua de Zaragoza. Un equipamiento ubicado en el Convento de Santo Domingo, del que cuentas las crónicas históricas que ya hace 800 años tenía el privilegio de la custodia y la pesca del esturión del Ebro. Ahora, ocho siglos después, se va a encargar de la custodia de la Caja Azul.
El legado inmaterial de la Expo está, pues, en las mejores manos. Pero no puedo evitar hacer una breve referencia a ese otro legado material que nos dejó la Exposición como es el de la integración del entorno urbano con el medio natural (Anillo Verde, recuperación de las riberas, Parque del Agua, etc.), favoreciendo un claro ejemplo de buenas prácticas urbanas especialmente significativo en este Año Internacional de la Diversidad Biológica.
Por cierto, hablando de grandes exposiciones, resulta sorprendente la postura del Partido Popular, que en su día apoyó la decisión de anular la construcción de una pabellón de Zaragoza en la Expo de Shanghai y ahora, en cambio, nos critican por no ir.
Aparte de las razones de oportunidad económica, Zaragoza se retiró, como otras ciudades europeas y norteamericanas, porque el pabellón donde nos iban a colocar no reunía las condiciones que se habían acordado y en el que íbamos a compartir espacio exclusivamente con ciudades chinas de rango menor.
Por otro lado, la preocupación de quienes dicen que Barcelona va a aprovechar su presencia allí para “vender” su proyecto olímpico para 2022 deberían saber que los circuitos del BIE no tienen nada que ver con los del COI, por lo que se puede decir que promover una candidatura olímpica en un espacio BIE como es una Expo no resulta nada productivo.

JAB Política Local ,

Sobre la deuda municipal

Jueves, 25 de Marzo de 2010

Para mi no es un problema especialmente importante la deuda del Ayuntamiento. Debemos aproximadamente lo que ingresamos en un año en las arcas municipales. Podemos establecer en este sentido, un paralelismo ilustrativo, y preguntarnos si las familias españolas estamos endeudadas por los ingresos que percibimos en un año, para situar la magnitud de la deuda municipal en su justo contexto. En segundo lugar, cada vez que pedimos deuda tenemos a diferentes entidades bancarias ofreciéndose prestarnos, y a tipos de interés particularmente beneficiosos. Por tanto, la ciudad es absolutamente solvente.
Si que en cambio podemos padecer en determinados momentos problemas de liquidez concretos, como consecuencia de una serie de decisiones políticas que hemos tomado, y que consideramos correctas y necesarias. La más obvia e importante de estas decisiones, es que les hemos prestado a las cooperativas para la construcción de viviendas de protección oficial, el dinero que no les prestaban los bancos. 15 meses de aplazamiento en los pagos de las obras de urbanización de Arcosusr, que suponen más de 30M€. No es casualidad, que la construcción haya bajado en Zaragoza la mitad que en otras ciudades.

En definitiva, la falta temporal de liquidez está provocada por medidas que a mi juicio hay que tomar en situaciones de crisis económica, salvo que recurras a otras medidas de tipo fiscal, cosa que no hemos hecho. No hemos subido impuestos y nos hemos endeudado en los límites que hemos podido.
Para nosotros, poner en marcha ARCOSUR, es más importante que las dificultades de liquidez que pudiéramos tener.

En definitiva, la deuda municipal a largo es muy razonable, y las cuestiones puntuales de liquidez son consecuencia consciente de decisiones a mi juicio imprescindibles.

JAB Política Local, Vivienda , ,

Sobre la calle a Escrivá de Balaguer

Lunes, 9 de Marzo de 2009

Quiero traer a este medio el artículo que me fue publicado la semana pasada en un diario local con el título: Una Zaragoza abierta y de Todos

La decisión de dedicar una calle de Zaragoza al fundador del Opus Dei, San Josemaría Escrivá de Balaguer, ha originado una cierta polémica entre algunos sectores ciudadanos del ámbito progresista. En la mayoría de los casos se trata de una controversia razonada y razonable, como lo son casi todas las cosas que ocurren en la vida democrática de las ciudades.
Sin embargo, algunas de las opiniones que se vienen emitiendo van más allá de la defensa legítima de un determinado punto de vista -en contra de la decisión tomada por el Ayuntamiento de Zaragoza- e incurren en lo que a mi juicio es un clamoroso error de concepto a partir del cual el debate queda totalmente desenfocado.
Así, por ejemplo, el profesor Rodrigo Sánchez, escribía en estas mismas páginas que “al santo aragonés que predicó el uso del cilicio le pone una calle un ayuntamiento socialista, dejando por el “camino” un reguero de sombras sobre sus modos de utilizar e interpretar el pasado, y a sus votantes, parte de las izquierdas zaragozanas, desnortadas”. En la propia acusación está la mejor defensa de nuestros argumentos.
Porque el Ayuntamiento que presido no es un “ayuntamiento socialista”, sino el Ayuntamiento de Zaragoza, una ciudad plural, con cinco fuerzas políticas representadas en la Corporación y donde la fuerza mayoritaria -que somos los socialistas- tenemos el 38 % de los votos y gobernamos en coalición con un partido que no es de izquierdas y en minoría. No me quiero escudar en las cifras y porcentajes electorales para justificar ninguna decisión, pero sí creo que es importante reflexionar sobre el hecho de que el asunto que ha generado esta polémica no puede ser nunca visto como una cuestión interna de la izquierda. Las calles son de todos. Incluso de aquellos que no piensan como nosotros.
Y precisamente por el alto valor simbólico y pedagógico que tienen las decisiones sobre la nomenclatura de los espacios públicos es por lo que estoy convencido de que debemos adoptarlas con amplitud de miras, sin sectarismo, distinguiendo lo que es relevante y digno de destacar, practicando la tolerancia y celebrando todo aquello que haya aportado a nuestra ciudad proyección internacional.
Escrivá de Balaguer cumple sobradamente esos criterios como santo de la Iglesia Católica, su condición de aragonés, su vinculación con la ciudad de Zaragoza y su indiscutible -aunque ciertamente discutido- carácter de muy importante figura histórica del siglo XX en Aragón, en España y en el mundo, como demuestra las 42 calles y plazas que tiene dedicadas ciudades de 13 países del mundo, o las trece universidades y cien centros de formación creados bajos su impulso.
Las opiniones personales que cuestionan los valores de su obra y de su figura no significan necesariamente que no sea adecuada su inclusión en nuestro callejero, que correría el riesgo de quedar semivacío en el caso de que sometiéramos a sus titulares al mismo intenso escrutinio en relación con nuestras convicciones ideológicas individuales.
Puedo estar equivocado, desde luego. Pero no hay ninguna sombra en esta decisión ni en la forma en la que el alcalde y su gobierno miran al pasado. Todo lo contrario. Hay luz. Luz para respetar y aceptar. Yo entiendo el mandato que los zaragozanos me han dado para ser alcalde de Zaragoza en el sentido de impulsar una ciudad en la que todos nos sintamos reconocidos en algún momento. Una Zaragoza abierta y de todos.
Es lo que creo como alcalde, pero no a costa de mis ideales socialistas -como algunos dicen estos días-, sino precisamente como expresión de los mismos. No me cuesta admitir lo evidente, como es la existencia de muy diversas sensibilidades en mi partido y en la izquierda en general. Pero la mía no es ni menos respetable ni menos progresista. Y, además, estoy seguro de que no es minoritaria. Porque creo en un socialismo que aspira a construir la justicia y el progreso social en una perspectiva integradora, dialogante y antidogmática. Sin axiomas excluyentes ni revanchas.

JAB Política Local