La paradoja de las eleciones vascas

Viernes, 6 de Marzo de 2009

No me parece que el resultado de las elecciones vascas sea tan sencillo de interpretar como algunos hacen estos días. Diría, incluso, que en los resultados hay dos conclusiones perfectamente antitéticas.

Por un lado, la fuerte polarización del electorado en torno a dos bloques (nacionalistas frente a constitucionalistas, para entendernos) aconsejaría aplicar una política con sentido de Estado que condujera a un gobierno de amplia base social. Un gobierno que desterrara los aventurerismos de la última década y se dedicara a unir a la sociedad vasca y a resolver sus problemas. En mi opinión, aun a riesgo cierto de ir a contracorriente, lo verdaderamente patriótico no es hoy crear dos frentes en el País Vascos sino tender puentes.

Por otro lado, la higiene democrática demanda enviar al PNV a la oposición. No sólo hay una mayoría en el nuevo Parlamento que puede decidirlo así con toda legitimidad, sino también una acuciante necesidad de regenerar y airear las instituciones y la política vasca después de tres décadas consecutivas de gobierno nacionalista. Sin alternancia, no hay verdadera democracia.

No estoy seguro de lo que va a pasar. Soy escéptico respecto a la posibilidad de que se imponga ese sentido de Estado al que antes me refería. Allí, como en todas partes, hay mucha gente que cree que hacer política consiste en leer encuestas.

Pero, al mismo tiempo, creo que Patxi López tiene el coraje político y personal necesario para hacer lo que hay que hacer: forzar un cambio de rumbo en Euskadi; sanear la vida política; acabar con la etapa nefasta de Ibarretxe como lehendakari y sus delirios soberanistas; y, sobre todo, hacer posible una nueva política en el Pais Vasco que haga iguales de verdad a todos los ciudadanos. Es todo un reto. Una oportunidad para la gran política. Y también un gran riesgo.

JAB Política Nacional , ,

Primero

Jueves, 5 de Marzo de 2009

Siempre he sido una de esas personas que habla mirando directamente a los ojos, de tú a tú. Mi relación personal con las nuevas tecnologías ha sido más de respeto que de confianza. He sido enemigo, incluso, del uso del teléfono para contestar a entrevistas o decidir asuntos de importancia.

Por eso considero que hoy he dado un gran paso al decidir abrir este blog. Tengo que reconocer que lo he dado en cierta manera obligado por las personas de mi entorno, que me han convencido de la multitud de posibilidades que aporta un sitio virtual como este para poder expresar mis opiniones y reflexiones sobre asuntos que me preocupan y me ocupan.

Nos vemos por aquí de ahora en adelante.

JAB desclasificado